Temas: crisis económica, inmigración, italia
El partido político italiano Liga Norte ha propuesto incluir una enmienda en el paquete de medidas anticrisis del Gobierno de Silvio Berlusconi que permita el cobro de 50 euros a los ciudadanos extracomunitarios por la emisión y renovación de sus permisos de residencia en Italia.
"A partir del año 2009 podrá ser instituido un impuesto de concesión gubernativa, por un valor de 50 euros, para la emisión de los permisos de residencia a los ciudadanos extranjeros y para la renovación de los mismos", reza una de las enmiendas propuestas por la Liga Norte al paquete de medidas anticrisis del Ejecutivo, llevado al Parlamento italiano.
l partido conservador pretende que el dinero que se recaude por estos permisos de residencia, que no son necesarios para los ciudadanos de la Unión Europea (UE), sea distribuido a los ayuntamientos en los que residan los inmigrantes. "Los citados recursos deben ser utilizados de modo prioritario por los ayuntamientos para la ejecución de políticas sociales de apoyo a las familias y para la vigilancia y el control de los territorios", dice el texto. Esta propuesta ya ha tenido reacciones políticas contrarias, como la del opositor Partido Democrático (PD), que la ha tildado de "discriminatoria", o la del presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, quien pide que se reflexione sobre las medidas planteadas. "Espero que la mayoría (de la Cámara) reflexione antes de aprobar normas que nada tienen que ver con la necesaria lucha contra la inmigración ilegal y que son objetivamente discriminatorias con respecto a los trabajadores extranjeros regularmente presentes en el territorio nacional", indica Fini en un comunicado de prensa. Esta propuesta llega después de que la isla italiana de Lampedusa, al sur de Sicilia, hiciera frente las pasadas Navidades a un auténtico asedio de barcazas con más de un millar de indocumentados, lo que ha devuelto a la primera página de la actualidad política del país el asunto de la inmigración ilegal. Fuente: 20 Minutos
Temas: ayudas económicas gobierno, ayudas gobierno, inmigración, inmigrantes, paro, prestación desempleo
El Plan de Retorno Voluntario para trabajadores extranjeros se hará efectivo desde el momento en el que se apruebe la solicitud del pago por desempleo. Las ayudas complementarias que ofrece el Plan de Retorno Voluntario a los trabajadores inmigrantes en situación de desempleo son:- Gastos de desplazamiento y alojamiento en España.
- Ayuda de 50€ por cada miembro de su unidad familiar.
- Pago de gastos imprevistos debidamente justificados.
Para más información pueden llamar al teléfono 901 11 99 99 de lunes a viernes en horario de 8 a 20 horas.
Temas: elecciones, inmigración, voto
Las enmiendas presentadas por los delegados al 11º Congreso del PSOE de Andalucía apuesta por políticas de integración, reforzar la convivencia democrática e incluso permitir a los inmigrantes votar en las elecciones municipales y autonómicas.Desde Sevilla y Cádiz las peticiones de modificaciones piden solicitar a "los órganos federales que se promuevan los acuerdos políticos necesarios para la consecución del derecho al voto de la población inmigrante con residencia legal en España en las consultas electorales municipales" y "autonómicas"".
Argumentan que "si pagan impuestos y colaboran en la economía nacional, el ejercicio al derecho al voto, debe ser nuestra contribución a su inclusión en la sociedad de plenos derechos".
Los socialistas de Jaén y Almería rechazan, por su parte "hacer normas distintas para inmigrantes y autóctonos, como irresponsablemente alguien se ha atrevido a proponer", refiriéndose a la propuesta de el contrato de integración hecha por el Partido Popular.
Recordemos que la Constitución Española, en su art. 13.2, contempla la posibilidad de que los residentes extranjeros puedan emitir su voto en las elecciones municipales siempre y cuando existan tratados de reciprocidad con los países de origen de tales personas.
La imágen ilustración de este artículo la recogemos de la web No Pasarán.
Los que me conocéis en persona no hace falta que os leáis esto. Es uno de mis temas clásicos y lo he repetido rozando la pesadez. Ahora me he decidido a compartirlo por escrito.Observemos el ciclo de vida de una inmigración típica:
- País de origen tercermundista sin recursos. Sin industria. Sin economía.
- Ciudadano tercermundista necesita trabajo. En lo que sea. Necesita suelo. El que sea.
- En el país de acogida están las empresas, deseosas de contratar a inmigrantes. ¿Por qué? Pues digamos que, mientras nuestro amigo empresario siga manteniendo sus facultades mentales en buen estado de conservación, no tendrá otra preocupación sino la de rentabilizar su negocio. Esto es: subir ganancias, y bajar costes (vamos, lo que haría cualquier particular en su hogar: queremos que nos suban los sueldos, queremos tener más ingresos, pero a la vez pagar menos, buscamos ofertas, y hasta contratamos al fontanero o electricista más barato del mercado en igualdad de condiciones).
En estas condiciones, el que tiene más opciones de ser contratado es sin duda el inmigrante. Venía de una situación en la que no cobraba nada. No le importa ahora que le paguen poco.
- Ahora aparecerá un nuevo personaje. El ciudadano autóctono. Con una carrera (o no) por detrás, con unos hábitos de consumo, con un nivel de comodidad. Vamos, ¡imposible trabajar por 600 euros el mes! Y encima, limpiando escaleras, sí hombre. Pues no, se niega.
Realmente la actitud del ciudadano autóctono surtiría todo el efecto si nadie accediera a trabajar con esos sueldos. Pero.. ¿cómo hacemos que el inmigrante se una a la abstención? Imposible. Primero hay que comer. Bueno pues da igual, que los ciudadanos autóctonos sigan en su abstención, hasta que los empresarios acepten subir los sueldos. Imposible. No se subirá sueldo ninguno mientras haya trabajadores dispuestos a cumplir. Sería ridículo pagarle a un fontanero 90 euros por un servicio que él mismo nos estuviera facturando a 50, salvo que sea por cortesía (!!!!!), o cualquier otra consideración sentimental, lo que no constituye el objeto de las empresas.
El problema es ciertamente complicado y la solución seguramente tiene que pasar primero por una consideración de todas las partes integrantes del problema el uno hacia el otro: Entendamos que el inmigrante o trabajará con ese sueldo miserable o pasará la noche sin cenar. Entendamos que el empresario o recorta sus gastos o cierra el negocio. Entendamos que el autóctono o se abstiene y se rebela para que haya cambios y resultados o tendrá que vivir aceptando lo que haya.
Ésta mi opinión totalmente personal y subjetiva.